“Aquí tengo una pared…..hágame un mural” con esa frase empiezan alguno de nuestros trabajos en murales impresos. Ahora para hacerlo bien hay que tener en cuenta la dimensión, durabilidad, estado de la base etc.

Generalmente te sueles encontrar una pintura que por su calidad o forma de aplicarla no tiene la suficiente base para una buena durabilidad de un vinilo de pared al uso, o que haya ciertas protuberancias que luego se marquen en la impresión.

Para evitar cualquier contratiempo futuro decidimos forrar las paredes con dibond, con el consiguiente “peluseo” para escuadrar bien las esquinas y pliegues. Aparte con ello consigues una durabilidad mayor de adhesión.

Para la impresión se ha usado vinilo polimérico (para evitar contracciones) con laminado de protección.