“Hola, me llamo rotulista y soy humano”, seria una buena forma de empezar esto como una reunión sobre algún tipo de adicción y donde vas a contar tus problemas: la alegre vida del rotulista/diseñador con superpoderes.

Esto viene a colación dado el alto índice de clientes que últimamente encuentras en modo Terminator, llegan en plan destrucción y a ver quien la tiene mas larga en el corral…….estooooo ¿hablamos?

Parece ser que nos tienen idolatrados o en un pedestal y somos la maquina perfecta por excelencia, omnipotentes, unos hombres de Vitrubio del siglo XXI ¡gracias por pensar eso de nosotros! como nos pone…pero siento bajaros de las nubes y abriros los ojos a la cruda realidad: somos humanos y nos equivocamos……argghhhh, podeis vivir con ello, de verdad, lo superareis.

Me he dado cuenta que la agresividad del cliente ha aumentado exponencialmente estos últimos años, pasa como con la juventud: muchos pierden la educación y el respeto, y se creen que llegando cual general Custer en Gettysburg se les va hacer mas caso o dar la razón……piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii ¡error!

Como he dicho antes hay casos que en un error parcial o total de un trabajo puede ser culpa nuestra (en estos casos creo que siempre hemos respondido a las reclamaciones del cliente), puede pasar por muchos motivos al llevar un gran número de trabajos a la vez, se nos puede extraviar / olvidar un presupuesto por ejemplo, luego hay otros casos que el contratante no sabe explicarse o nosotros no llegamos a comprender lo que quiere (tiene solución: HABLANDO, no problem), otra situación es que la persona cambie de opinión durante el proceso de elaboración o al terminar y quiere cargarnos el mochuelo (también pasa, no es ético, pero pasa…podemos intentar buscar una solución razonable), otros al cabo de X meses o años reclaman algún tipo de garantia (la mayoria de veces sin sentido) y tenemos que recodarles que el vibranium del escudo del Capitan América es ficticio, las cosas se desgastan y mas en una zona con el solano de este nuestro Sur, el típico caso de tengo un presupuesto mas barato y sois careros sin comprobar los materiales (luego se ven los resultados), el de ¿como voy a aceptar el presupuesto sin ese boceto complicado que supone 3/4 horas de trabajo “by the face”?……y así puedo enumerar muchos mas casos donde la acción inmediata del cliente es: llamar alterado, putearnos en tertulias y diretes o directamente usar las tan de moda redes sociales para dejar puyitas, puyas y puyazas ¡así sin avisar “ni ná”!….que poco cariño nos dan.

No se dan cuenta se que con una simple llamada o reunión, cara a cara y exponiendo las cosas con cordura y educación se puede llegar a una solución. Si es culpa nuestra al cliente no le va a costar nada, si el culpa de cliente haremos un esfuerzo (nos han pasado muuuuchos casos) para reparar el daño y si se llega a un punto de incertidumbre también podemos llegar a un arreglo, seguro….no somos la carrera presidencial de este país, de verdad, hay luz al final del tunel.

Asi que desde aquí ruego encarecidamente a todas las personas humanas que cuenten hasta diez antes de reaccionar, o se tomen un mojito, vean un capitulo de Juego de Tronos o hagan lo que les venga en gana para meditar y relajarse….y luego si han tenido o creen tener algún contratiempo con nuestro trabajo, nos llaman y buscamos un solución.

Un abrazo